viernes 6 de noviembre de 2009

A mi padre

Tal día como éste, hace ahora diecisiete años, recibí la más dolorosa puñalada. Seis de noviembre de mil novecientos noventa y dos. Viernes. Una llamada inesperada me hizo experimentar el mayor de los vacíos, una inefable sensación de incorporeidad jamás imaginada. Sesenta y tres años. Quería que fuese sueño, irreal pesadilla; quería negarlo inútilmente. Y después llegó el desvelo. ¡Quedaban tantas cosas por decirle! No conseguí del todo conocerlo; no supe, por pudor, acercarme a su enorme corazón abierto. De nombre, Severino, de sobrenombre, Chicho. Amigo de sus amigos, amoroso padre y amante esposo, trabajador incansable y hábil, de gran inteligencia natural y fino oído musical, tañedor de la bandurria, un hombre generoso y bueno. Yo lo admiraba en silencio y, por callar lo que sentía, mayor fue mi lamento. Hoy puedo decir, como el poeta Manrique, que nos dejó harto consuelo su memoria.

Mi padre, a los 23 años

De los cuatro sonetos que, por impulso incontenible, escribí en memoria de mi padre, traigo uno en su recuerdo…

Aunque me duele el alma al recordarte,
tu imagen no se aparta de mi mente.

Te alejaste de mí tan de repente

que en tu precoz final no pude hablarte.


¿Cómo mis sentimientos expresarte?
¿Cómo decir “te quiero”, felizmente,

sin que mi pecho llore y se lamente?

Pues valga una oración para abrazarte...


A tu Dios: que te acoja y te libere,
que te otorgue la paz que no has tenido

en esta vida que lastima y hiere;


que la serenidad que has pretendido
sea ad eternum, quiere quien te quiere;
que alcances el descanso merecido.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Tiempo de setas


Desde hace mucho, me siento atraído por el maravilloso mundo de las setas. Son los “frutos” de los hongos, cuyas diferentes formas y colores proporcionan un bello espectáculo que pasa efímeramente ante nuestros ojos. No es difícil identificarlas, al menos en líneas generales, si uno se interesa en conocer sus características. En una seta típica, con la forma de paraguas que la mayoría tiene en mente, el sombrero y el pie son los elementos reseñables. Del sombrero hemos de ver su forma y su color, incluso su borde, pero sobre todo el himenio (láminas, poros, arrugas o aguijones) en su parte inferior. Del pie debemos comprobar si tiene anillo y, en su extremo inferior, volva, característica ésta de las amanitas mortales.

Con estos datos podemos aproximarnos al género al que pertenece el ejemplar que hemos descubierto, si bien existen setas alejadas del paraguas típico, unas globulosas, otras en forma de coliflor, etc. La clasificación de las setas puede obedecer a diferentes factores. Una muy práctica las divide, según este criterio morfológico y el tipo de himenio, en cinco grupos con sus correspondientes géneros: 1) Setas típicas con himenio en tubos (Bolletus, Polyporus); 2) Setas típicas con himenio en láminas, con dos variantes: a) de pie con anillo (Agaricus, Amanita, Armillaria, Coprinus, Lepiota, Pholliota…) y b) de pie sin anillo (Collybia, Cortinarius, Hypholoma, Lactarius, Russula, Tricholoma…); 3) Setas típicas con himenio en arrugas (Cantharellus); 4) Setas típicas con himenio en aguijones (Hydnum, Lycoperdon); 5) Setas atípicas, de formas caprichosas (Calvatia, Phallus, Ramaria, Sparassis…).

Los más avezados analizan el cambio de color al corte y otras características organolépticas, como el sabor o el olor, y observan también el color de las esporas, mediante la obtención de la esporada. El universo de las setas es infinito, inabarcable, apasionante. Para disfrutar con su contemplación o para fotografiarlas no necesitamos precauciones. Las hallaremos en los prados, en los bosques o en las cunetas de las carreteras, aisladas, apiñadas o en corros. Pero antes de incorporarlas a nuestra alimentación hemos de ser mínimamente cautos; debemos tener la seguridad de que no se trata de setas venenosas –tóxicas – y de que son comestibles.

Entre las setas comestibles, hay algunas excelentes que son reconocibles a poco que prestemos atención: champiñón de prado (Agaricus campestris), boleto comestible (Boletus edulis), coprino cabelludo o barbuda (Coprinus comatus), rebozuelo (Cantharellus cibarius), níscalo (Lactarius deliciosus), lepiota elevada o parasol (Maprolepiota procera), colmenilla (Morchella esculenta), trufa negra (Tuber melanosporum)… Para no correr riesgo de intoxicación hemos de reducir nuestra aproximación gastronómica; motu propio, centrándonos en las más populares e inconfundibles, o adquiriéndolas en mercados.

Yo he ido poco a poco conociendo las setas más comunes, probando las más apreciadas y quedándome estupefacto cada otoño con nuevos descubrimientos. Me inicié en mi etapa profesional lucense (nordeste de la Gallaecia), hace más de cuatro lustros, y merced a amigos asturianos. He aprendido con expertos micólogos, adentrándome en libros especializados y en exposiciones; ahora sus nombres ya me son bastante familiares. Os animo a adentraros en el reino de las setas (quizás de la mano de una sociedad micológica), a disfrutar con su diversidad, a ser cuidados con su recolección y respetuosos con la Naturaleza de la que forman parte.
***
Otros enlaces de interés:
Micología net
Taller de micología (Banco de datos de setas por orden ABC)
Decálogo del buen aficionado a las setas
Setas. Limpieza, Corte y Recetas
Setas cultivadas
Toxicidad de las setas (Página de la Universidad de Almería, con ilustraciones)
Bibliografía micológica hispana
Sociedades micológicas españolas

Videos ilustrativos del mundo de las setas.






martes 3 de noviembre de 2009

Conclusiones pandémicas


De diferentes comentarios y noticias diversas sobre la gripe A (H1N1)v en Hispania, extraigo las siguientes conclusiones pandémicas:
  1. No existe unificación de criterios para la definición de caso. Las autoridades sanitarias llegan a dar instrucciones contradictorias.
  2. No se han implementado cambios organizativos ni otras medidas coyunturales. Urge la reorganización para evitar colapsos asistenciales por escasez de facultativos.
  3. No se están declarando todos los presuntos casos de gripe. La confusión con los protocolos provoca reticencia y el punto anterior también incide en este aspecto.
  4. No existe adecuada comunicación Primaria-Especializada. Se propugna la coordinación entre niveles asistenciales, pero continúan en compartimentos estancos.
  5. No abundan las informaciones responsables. Las noticias sensacionalistas siguen predominando en los medios.
  6. No hay quien se aclare por estos lares. Las "correcciones de tiro" ministeriales desconciertan a cualquiera.
  7. No conviene dejar de sonreír. Y a veces hay que reír por no llorar, pues el buen humor parece mantener despierto el sistema inmunológico.
Imaginemos que se conjugan estos tres factores: oleada de pandemia + mal gestión + escasez de recursos humanos. ¿Qué podría pasar? Tal vez desencadenarse una tormenta gripal… Mas seamos optimistas, no pensemos en lo peor y, lo dicho, no dejemos de sonreír.
***
Nota al punto 2.- La situación de insuficiencia de recursos humanos hace aflorar la perenne problemática de fondo: sobrecarga asistencial desmedida e incrementada ante contingencias cada vez más frecuentes (fruto del estrés profesional), indefinición de las urgencias, deficiente planificación, falta de previsión ante la realidad de la inmigración… No tendría que producirse agobio de los facultativos de atención primaria, si se atendiera a las propuestas organizativas planteadas desde la responsabilidad de la atención primaria, recomendaciones sensatas en busca de la mejora de la atención sanitaria y de la optimización del tiempo, con soluciones prácticas (p.ej. el auto certificado de ausencia por enfermedad) que implican eliminación de burrocracia (sic). Supone un procedimiento de reorganización asistencial urgente para hacer frente a esta eventualidad gripal y, de paso, para mejorar el sistema sanitario. Pero de momento, los gestores permanecen fuera de la realidad o mirando para otra parte.

lunes 2 de noviembre de 2009

Enfermedades raras (2): Centro de Referencia Estatal


Como ya adelanté en la introducción a las enfermedades raras (ER), se acaba de inaugurar el Centro de Referencia Estatal de Enfermedades Raras (CREER) de Burgos, con la pretensión de ser el eje impulsor y coordinador. Tiene carácter social y depende del Imserso.

El director gerente del CREER, Miguel Ángel Ruiz Carabias, afirma que “nunca se ha contado con un marco tan perfecto para abordar las enfermedades raras”, y confía en que dentro de dos años España cuente hasta con 100 pequeñas unidades de referencia.

Se justifica por la importancia de las ER, entre 6.000 y 8.000, que en conjunto afectan al 5% de la población; en España unos tres millones de personas. Las ER son una de las prioridades del Segundo Programa de Acción Comunitaria en el ámbito de la Salud (2008-2013).

El CREER se estructura en dos grandes áreas: 1) asistencia a familias y 2) de referencia. La de referencia se subdivide a su vez en otras dos: a) formación, b) investigación-documentación. Su planteamiento es ambicioso.

El CREER tiene proyectos de colaboración con diferentes organismos, y por supuesto con el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras (IIER) y la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), que ya hemos referenciado en el anterior artículo.

Las unidades de referencia o pequeños servicios de carácter sanitario sobre enfermedades concretas que se pretende desarrollar en hospitales, no restan protagonismo a la Atención Primaria de Salud, primer contacto habitual de los enfermos con el sistema sanitario.

Siendo prioritario el diagnóstico precoz de una ER, convendría dar mayor relieve al primer nivel asistencial. Pero para ello, se precisa una reorganización asistencial que propicie la eficacia y la coordinación con el segundo nivel –hospitalario– y con los servicios sociales.

La autoridad sanitaria debiera atender este importante aspecto, por el bien de todos y, en especial, de los pacientes que sufren una ER. Como Annunziatta, que está siempre ahí, para ponerme al tanto de cualquier novedad.


viernes 30 de octubre de 2009

Educación sanitaria mediante folletos informativos

La educación sanitaria (educación para la salud), entendida como modificación en sentido favorable de conocimientos, actitudes y comportamientos de salud de individuos, grupos y colectividades, implica dos tipos de actuación: 1) acción directa, mediante contacto directo con los educandos (entrevista, charla, coloquio); y 2) acción indirecta, mediante sistemas visuales y/o sonoros (prensa, radio, TV, cine, diapositivas, carteles, folletos, cartas circulares).

La intervención directa ya se hace individualmente en las consultas, mediante la entrevista clínica y el Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS), y, cuando las condiciones de los centros lo permiten, se realiza también en grupos de pacientes crónicos e incluso en diferentes colectivos comunitarios.

La intervención indirecta es complementaria y, entre sus métodos, el empleo de folletos informativos se contempla coma una opción asumible y potencialmente eficaz, excepto en grupos no alfabetizados; sin olvidar que las cartas circulares pueden ser más eficaces en individuos o grupos más sensibilizados por un tema concreto.


FOLLETOS INFORMATIVOS

Basados en los principios de simplificación, claridad e interés general, los folletos informativos persiguen prioritariamente la promoción de la salud, instando a la modificación de hábitos y comportamientos perjudiciales (para uno mismo y para los demás) y a la prevención de la enfermedad, informando del beneficio de las medidas profilácticas, especialmente de las vacunaciones; son una estrategia de incitación al autocuidado. También sirven para notificar sobre los servicios sanitarios, en cuanto a la disponibilidad y normas de acceso, que convendrá acatar en beneficio de todos, sin que de ninguna manera supongan menoscabo de la accesibilidad o del derecho a la salud de los ciudadanos.

Sobre los folletos informativos para pacientes realicé una propuesta de educación sanitaria (texto en gallego), diseñando un folleto tipo:

Tema: ..................................................
1) ¿Qué significa o de qué se trata?
2) ¿Qué importancia tiene?

3) ¿Cómo se debe actuar?

4) ¿Qué no hay que hacer?

5) ¿Cuándo conviene acudir al centro de salud?

6) ¿Qué más debemos considerar? (prevención, puntualizaciones...)


De los varios ejemplos presentados en la referida propuesta, el más oportuno para esta época invernal –y de alarma gripal– es el de las infecciones respiratorias altas, que a continuación reproduzco, no sin antes reiterar la llamada a la calma.


INFECCIONES RESPIRATORIAS ALTAS
_____________________________________________________________

1) ¿Qué significa o de qué se trata?
  • Invasión de las vías respiratorias altas o superiores (nariz y garganta) por microorganismos o microbios, principalmente virus.
  • Nos referimos aquí a las infecciones agudas, de breve duración, y no a las crónicas, de larga duración.
Las infecciones respiratorias se propagan por gotitas de saliva diseminadas en el aire al hablar, toser o estornudar.

2) ¿Qué importancia tienen?
  • Representan la mayor parte de las consultas en el período invernal.
  • Nadie ignora la incidencia del catarro (resfriado común), de la gripe o de las anginas (faringitis e amigdalitis).
Provocan molestos síntomas locales (obstrucción nasal, tos seca, dolor de garganta) y generales (fiebre, cefalea, dolor muscular, etc.).

3) ¿Cómo se debe actuar?
  • Nos limitaremos al alivio sintomático de dolor y fiebre (aspirina o paracetamol), congestión nasal (suero salino) y tos molesta (antitusivo).
  • Puede ser conveniente guardar reposo, cuando la fiebre y otros síntomas así lo aconsejan, no olvidando la necesaria toma de líquidos.
El catarro y la gripe son infecciones producidas por virus (víricas), y gran parte de anginas también son víricas.

4) ¿Qué no hay que hacer?
  • Automedicarse con fármacos inconvenientes y nunca con antibióticos.
  • Tomar lo que le fue bien a otros sin tener en cuenta contraindicaciones o alergias propias.
No hay tratamiento específico para los virus causantes de las infecciones respiratorias, por lo que sólo cabe tratar los síntomas.

5) ¿Cuándo conviene acudir al centro de salud?
  • Cuando no se mejora en unos días con el tratamiento sintomático (antitérmico, descongestivo, antitusivo).
  • Cando los síntomas sugieren complicaciones (sinusitis, otitis, bronquitis, neumonía...) o simplemente cuando existe cualquier duda.
6) ¿Qué más debemos considerar?
  • En ocasiones se precisan antibióticos, caso de anginas o catarros complicados, pero la recomendación debe hacerla el médico.
  • En lo referente a la gripe, la vacunación antigripal en las personas de riesgo es la mejor medida preventiva.
***
Bibliografía
Brea Feijoo JM. Proposta de educación sanitaria: acción indirecta mediante folletos informativos (Vigo, 2007). Publicación: Cad Aten Primaria 2007; 14 (2): 128-133.

jueves 29 de octubre de 2009

El humorismo


Comenzaré por reflexiones humorísticas de El Viejo Saladino

El humorismo es un antídoto a los estados de aflicción, benefactor de todos los humores o líquidos corporales, promotor de salud y terapéutica del fracaso. Alguien sentenció: melancolía de un alma elevada que llega a divertirse incluso con aquello que le entristece; casi un dictado masoquista. Otro precisó: una forma especial de ironía. Un gran filósofo discrepó: todo lo contrario de la ironía, pues ésta es la broma oculta en la seriedad y el humor la seriedad oculta en la broma.

Quien tiene sentido del humor, el humorista verdadero, ve el anverso y el reverso de las cosas; descubre algo bueno en lo malo y viceversa: la nobleza de lo ridículo y la ridiculez de lo noble, la humildad de la vanidad y el orgullo de la modestia, la grandeza de lo pequeño y la pequeñez de lo grande, el sesgo virtuoso de la hipocresía y la mentira de la sinceridad. Una aporía que parece llevar a la aparente contradicción o antinomia. Pero es que el humorista huye de las nociones absolutas. Nada es verdad ni mentira.

El humor no es la mera risa, la comicidad –justamente, uno de sus polos–, sino más bien una concepción de la vida, un modo de sentirla, un estado global del hombre. Hay una diferencia esencial entre el humor y la comicidad: ésta es incompatible con el sentimiento y el humor está vinculado con la simpatía, con la ternura, con la compasión. No es la carcajada de la hiena burlona sino la mirada amable y confidente del perro fiel.

Lo humorístico parece empalidecer al lado de lo cómico, vivamente coloreado. El humor oscurece totalmente si nos vamos hacia el negro, nutrido de elementos trágicos y tétricos. Habitual en mi entorno el humor negro, nunca me atrajo demasiado; no me agradan sus elementos fúnebres y grotescos. Posiblemente haya surgido como terapia; de lo que da miedo, porque se desconoce, es mejor reírse para curarse de espantos.

Nadie podría soportar tantas tensiones y desgracias sin la válvula de escape del humor. Destensa la musculatura facial, cervical, escapular o dorsal; nos adentra en una placentera blancura que ampara de las preocupaciones; nos hace reconocer humildemente la propia pequeñez; nos hace reír con naturalidad infantil ante un mal chiste. Cualquier método puede ser válido para alcanzar el objetivo humorístico perseguido, siempre que no dañemos el entorno ni perjudiquemos al prójimo.

¿Y son compatibles humor y poesía? A pesar de la incapacidad para comprender el humor en los líricos “puros”, en los ensimismados, en los introvertidos, en la poesía hay lugar para las humoradas. Cervantes, novelista y poeta –no lírico puro–, fue el primer gran escritor humorístico. ¡Quién pudiera llegar a la suela de su zapato tan siquiera en este sentido!

… para acabar en ajenas fuentes sonrientes, en las que Saladino ha bebido, donde manan dichos sobre el humor, que no chistosos:

El humor es todo lo contrario de la ironía; ésta consiste en “la broma oculta en la seriedad”, mientras el humor es “la seriedad oculta en la broma”. (Schopenhauer)

El humorismo no es amigo del llanto ni de la risa. Su elemento es la sonrisa (C. Fernández de la Vega)

Quien nos hace reír es un cómico. Quien nos hace pensar y luego reír es un humorista. (G. P. Burns)

La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son. (W. Churchill)

El humor es la única arma que les queda a los débiles frente al poder opresor. El poder no usa el humor, porque el poder no admite bromas. (Máximo)

Intentar definir el humorismo, es como pretender atravesar una mariposa usando a manera de alfiler un poste telegráfico. (E. Jardiel Poncela)

martes 27 de octubre de 2009

Grandes compositores y desequilibrio emocional (7): Otros músicos zozobrantes

Con Gustav Mahler podríamos haber cerrado una relación significativa de músicos imperecederos y desequilibrados, considerando el desequilibrio con las reservas expuestas en la introducción a esta serie. Pero me parece conveniente recordar otras evidencias, anteriores y posteriores al gran sinfonista.

Tengamos en cuenta que personalidades tan vitales como Nicolo Paganini (1782-1840) o Franz Liszt (1811-1886), con tumultuosas existencias entregadas a numerosos amoríos, tuvieron sus hundimientos morales, y en el caso de Liszt una vocación religiosa tardía (¿temor a la muerte cercana?) que recuerda a Lope de Vega. Que la imagen lánguida de Frédéric Chopin (1810-1849), víctima de la enfermedad romántica por excelencia, la tuberculosis, se mantuvo imperturbable a pesar de los cuidados de George Sand, su famosa amante, y de su estancia en Mallorca, por mor de su benignidad climática; tal vez por una melancólica idiosincrasia que le llevó a componer poéticos nocturnos y otras piezas pianísticas inigualables, que lejos de la languidez dan muestras de una gran energía. Que la personalidad de Richard Wagner (1813-1883) presenta estigmas de megalomanía o que Alexander Scriabin (1872-1915) se dejó embargar por la mística iluminación teosófica. Y que un americano singular y un británico diferente merecen distinción en el musical espacio del desasosiego: Gerswhin y Britten.

El raro caso de George Gershwin (1898-1937), no heredero directo de la tradición europea sino hijo musical del siglo XX, es para maravillarse. Un americano de ascendencia rusa (su apellido en origen era Gershowitz), un judío que introduce punzantes ritmos jazzísticos y el estilo melancólico del blues cantado, con raíces africanas revestidas por su particular visión. Desdeñado por los puristas, que negándolo como compositor serio lo consideran un musiquillo de “music-hall”, se empapó del folklore de Carolina del Sur para realizar una obra maestra, única en la historia del teatro lírico, llena de canciones e himnos concebidos al estilo de los espirituales negros: Porgy and Bess. Con todo, es el más célebre de los compositores americanos. Pero como hombre sigue siendo un enigma para los estudiosos. Había sido un niño melancólico, y tras conquistar gloria y fortuna se sentía desgraciado, esclavo de sí mismo.

Gershwin fue ganado por el psicoanálisis y, al parecer, en sus desplazamientos desde Nueva York, ciudad donde nació y vivió, se hizo acompañar alguna vez por su psicoanalista. Posiblemente estaba acomplejado por sus carencias técnicas, abrumado por las complejidades armónicas de otros músicos coetáneos (como Ravel o Stravinsky), aunque en verdad estuviera sobrado talento. Aprisionado en el tiempo, quizás se sentía angustiado por no poder crear más obras de envergadura y tener que limitarse a sus sencillas canciones. Acaso sus males derivasen del tumor cerebral que le llevó a la tumba con sólo treinta y ocho años. Sea como fuere, igual que a la mayoría de homínidos pensantes se le negó la plena felicidad terrena.

Benjamin Britten (1913-1976), un músico relativamente cercano en el tiempo, sufrió un duro golpe a su ideal de juventud, que preveía un futuro de felicidad para toda la humanidad truncado por la guerra civil española y el ascenso del nazismo. Su tendencia a la melancolía –como la de otros grandes músicos– tal vez se vio agravada por los acontecimientos; prefirió el aislamiento al aplauso general, y su pesimismo queda reflejado en su testamento sonoro. Su Réquiem de Guerra (War Réquiem) es la declaración de un pacifista convencido contra todo conflicto bélico y la inutilidad de la destrucción. Como todo hombre hipersensible, habría de herirle hondamente el violento mundo que le rodeaba. Precisamente la hipersensibilidad portadora de sufrimiento, no la inclinación sexual del compositor, justifica la inclusión de Britten en este capítulo.
***
Este artículo es una parte de otro publicado en Filomúsica (revista de música culta): Perturbaciones y fantasmas de los grandes compositores. He realizado pequeños cambios y añadidos.

Gracias a las aportaciones del doctor Carlos Delgado, psiquiatra y melómano, puedo añadir otros grandes nombres a la nómina de músicos desequilibrados en función de diferentes patologías. Alcohólicos: Alexander Glazunov (1865-1936) y Max Reger (1873-1916). Depresivos o con trastorno bipolar: John Dowland (1563-1623), George Frederic Handel (1685-1759), Gioachino Rossini (1792-1868), Mikhail Glinka (1804-1857), Edward Elgar (1857-1934), Gustav Holst (1874-1934), Charles Ives (1874-1954). Obsesivos: Antonin Dvorak (1841-1904), Erik Satie (1866-1952), Alexander Scriabin (1872-1915), Manuel de Falla (1876-1946).

lunes 26 de octubre de 2009

Louis Armstrong, el comienzo grande del Jazz

Louis Armstrong (1901-1971), en quien convencionalmente se establece el punto de partida de la historia del Jazz –en la ciudad de Nueva Orleans, donde nació– fue el principal responsable de que el Jazz dejara de ser un estilo colectivo para transformarse en un arte de solista. Su genio y su capacidad son únicos, su voz y su trompeta incofundibles. Habría que esperar a dos saxofonistas, Lester Young, a finales de la década de 1930, y sobre todo a Charlie Parker, a mediados de la década de 1940, para que se reconociesen y desarrollasen sus ideas brillantes de fraseo y ritmo melódico.

El talento de este cantante y trompetista, conocido como “Satchmo” (boca grande), se revela en su virtuosismo y su gran capacidad de improvisación. Nada tocable parecía resistírsele (¿qué fue lo que no tocó o cantó este hombre?) y todo lo interpretaba con un gusto esquisto. Pero además de tener un gran oído musical, su personalidad era irresistible. Creo que representa la extrema vitalidad del Jazz, junto a Dizzy Gillespie y Lionel Hampton. Satchmo es uno de esos músicos imprescindibles y entrañables sin los cuales la historia de la música no sería la misma.

Su figura única me inspiró hace mucho una composición pretendidamente poética y titulada, simplemente, Louis Armstrong

“Parabá-parabá”
El aire pasa nítido
se contornea y danza
aviva hasta la médula
en su infinito ritmo
entrando por las venas
inacabable y distinto.
De la trompeta mágica
pasión y humor y gran ternura
jamás monotonía
en melodías espontáneas
que fluyen transparentes
sin esperar la muerte.

“Ah dubi-dubi-dá”
¡Y la quebrada voz tan cálida!
Es maternal susurro
amigable encuentro
bocanada amante
enorme lago negro
inmerso en noche sosegada.
Un modo de comunicar
Inconfundible.
Sólo esa boca irrepetible
para boquilla deseosa
sólo esos dedos como mazos
para pistones expectantes.

¡Oh Satchmo! ¡Toca fuerte!
Ya sé el secreto del sonido
extraordinario
y del relato proverbial
de tu metálico instrumento:
el trato que es dulzura
el alma que le insuflas
la vida entre las amplias manos.
¡Oh Satchmo! ¡No nos dejes nunca!
Viva por siempre
en los espacios celestiales
la vibración multicolor
de tu negrísima garganta!
***

A continuación una sintética biografía audiovisual en dos partes:



Otros videos interesantes:
On The Sunny Side Of The Street, un estándar del jazz
Dream a Little Dream of Me, junto a Ella Fitzgerald, otra leyenda del Jazz
Adiós muchachos, un tango que inmortalizara Carlos Gardel
High Society, de la película del mismo título
Nobody Knows the Trouble I've Seen, un espiritual clásico

viernes 23 de octubre de 2009

La conquista de la felicidad

Basándome en La conquista de la felicidad de Bertrand Russel, voy a referir los elementos que según este pensador frenan y favorecen la dicha terrena. Cada cual podrá añadir o eliminar lo que estime conveniente, en función de sus ideas o creencias. Entonces, el objetivo será liberarse de los primeros y avivar los segundos, sabiendo que influyen las circunstancias y que es decisiva la voluntad.


Elementos que se oponen a la felicidad
  • La competencia, que supone la lucha por el éxito a través del dinero.
  • El fastidio o aburrimiento, que nos crispa, que nos devora, que nos hace sentir mal.
  • La excitación –sin placer–, lo mismo.
  • La fatiga –física o mental–, igual; la atribuida al excesivo trabajo es debida a la turbación y a la ansiedad, como cualquier preocupación o miedo.
  • La envidia, que es un mal devorador de bondad.
  • El sentido del pecado, que mucho hace sufrir.
  • La manía persecutoria, ídem.
  • El miedo al qué dirán, a la opinión pública, que nos colma de infelicidad.

Elementos favorecedores de la felicidad
  • El entusiasmo, el signo más distintivo de los hombres felices.
  • El afecto, la convicción de que se nos quiere, el mayor estímulo para amar la vida.
  • La familia, seno de confianza, apacible refugio y fuente de afecto.
  • El trabajo, entendido como dignificación de la condición humana, no como degradación.
  • La admiración, como elemento opuesto a la envidia.
  • Los intereses impersonales o subsidiarios, los que nos atraen en las horas de ocio, aquello que disminuye la tensión de las preocupaciones.
  • El esfuerzo, imprescindible para lograr cualquier meta.
  • La resignación, la conformidad con lo posible, la renuncia a lo que no puede ser; palabra odiosa y dura que tanto cuesta admitir.

jueves 22 de octubre de 2009

Racionalización del gasto farmacéutico

En demasiadas ocasiones se buscan soluciones a los problemas, se hallan y no se aplican por no perjudicar intereses propios o ajenos. En cuanto a la pretendida racionalización del gasto farmacéutico público, podemos transmitir algunas ideas generales, ya tratadas y debatidas en diferentes foros, pero que permanecen en el candelero.
  1. La financiación adecuada de los medicamentos. El ahorro como fin y el condicionamiento en la prescripción de fármacos “superiores” a otros más baratos, son medidas políticas que van contra la ética, pero tampoco es admisible la financiación de medicamentos inútiles o de dudosa eficacia.
  2. La “integración farmacéutica”, a través de la medida (¿utópica?) de la integración efectiva de los profesionales de farmacia en el sistema. Se corregiría el desequilibrio mediante la justicia distributiva, pagando por el servicio dado y no por lo vendido, y sobre todo se evitarían las dispensaciones de conveniencia. Una alternativa sería la opción intermedia de la “liberalización” que propone la Plataforma para la Libre Apertura de Profesional (PLAFARMA).
  3. El copago farmacéutico, que los países de nuestro entorno aplican –y no sólo en este aspecto–, ha sido propuesto en varias autonomías. Hay fórmulas que impedirían el perjuicio de los más desfavorecidos: subida significativa de las pensiones, exención en crónicos de fármacos que precisan para tratar su enfermedad (aplicable también en los no pensionistas), redefinición del “punto negro” o cícero, desgravaciones fiscales, etc. Tengamos en cuenta que no sólo hay que considerar la cuantía de la pensión, sino también el patrimonio, y en los trabajadores en activo su situación laboral, social y familiar. Por eso, en principio, pienso que todos los enfermos crónicos deberían tener una aportación reducida o nula en lo que concierne a su/s dolencia/s, pero ¡ojo!: no en el resto de productos de farmacia usados en procesos puntuales; ya sabemos que lo que nada cuesta, en nada se valora. El despilfarro es incompatible con la calidad y, más tarde o más temprano, hará inviable la sostenibilidad del sistema. Pero una decisión tan transcendente habrá de pasar por el tan cacareado Pacto de Estado por la Sanidad, que nunca llega.
  4. La modificación del sistema de prestaciones. Hemos de recordar que los funcionarios, acogidos a la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (MUFACE), si bien participan en el copago farmacéutico aunque sean pensionistas –pagan siempre un porcentaje del importe de las recetas–, tienen la ventaja de las prestaciones complementarias: prestaciones dentarias (prótesis, empastes, etc.), prestaciones oculares (gafas, lentillas, etc.) y otras (audífonos, laringófonos, colchones antiescaras, etc.), con lo que “compensan” su aportación en el gasto de farmacia. Me pregunto si no sería factible hacer extensible el modelo de MUFACE a la generalidad.
***
No me parece justificado mantener el actual sistema de homologación de recetas, más conocido como visado de recetas, una peculiaridad hispánica mediante la cual farmacéuticos destinados a tal fin dan el visto bueno a determinadas prescripciones médicas, porque su finalidad puramente economicista ha entrañado resultados discutibles y porque genera molestias a usuarios y facultativos.

A la prescripción médica y el gasto consecuente ya me referí en un artículo anterior, un resumen de un pequeño estudio propio publicado en la revista médica Cadernos de Atención Primaria, editada por la “Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria” (Agamfec). Dejo el enlace al texto completo en formato PDF:

Prescripción médica y gasto farmacéutico

Nota sobre este estudio: la tabla 1 (Factores condicionantes de la PM y del GF) y la tabla 2 (Determinantes del uso racional de medicamentos) tienen sus contenidos intercambiados.